1575–1825
La moneda colonial
La riqueza argentífera del Cerro Rico convirtió a Potosí en uno de los grandes centros monetarios del mundo colonial. La acuñación comenzó en 1575 con una tecnología manual que dejó piezas de contorno irregular y enorme valor histórico.
Macuquinas
Se fabricaron aproximadamente entre 1575 y 1773. Su nombre se asocia con la voz quechua makkaikuna, “las golpeadas”: los cospeles se recortaban y recibían los cuños a golpe de martillo. Se acuñaron valores de 8, 4, 2, 1 y ½ reales.

Bordes recortados, cospel irregular y símbolos colocados manualmente hacen que cada ejemplar sea singular.
Columnarias
Entre 1767 y 1773 aparecieron piezas acuñadas con prensas. En el anverso presentaban dos mundos coronados entre las columnas de Hércules y la leyenda VTRA QVE VNUM. Su mayor regularidad refleja el cambio tecnológico de la ceca.
Monedas de busto
Desde 1772, las monedas de plata mostraron el busto del soberano, su nombre y la fórmula DEI GRATIA. En el reverso figuraban el escudo de España, el valor, la marca PTS y las iniciales del ensayador. Las primeras piezas de oro de este tipo datan de 1778.
Desde 1825
La moneda republicana
Tras la independencia del 6 de agosto de 1825, la producción monetaria enfrentó una transición compleja. Durante un tiempo se continuaron utilizando cospeles con el busto de Fernando VII, hasta que el Congreso Constituyente aprobó en noviembre de 1826 un nuevo cuño para Bolivia.
Las monedas emitidas desde 1827 incorporaron el busto de Simón Bolívar, la leyenda “Libre por la Constitución”, el árbol de la libertad, llamas y estrellas que representaban la organización territorial. Estas piezas se denominaron sueldos y soles.
La moneda dejó de representar al monarca y comenzó a representar a la nueva nación.
Entre 1831 y 1857 también se acuñaron monedas de oro. El escudo, las estrellas y los lemas republicanos fueron construyendo una iconografía propia, inseparable del proceso político boliviano.
1863 en adelante
Del sistema octal al decimal
En 1863 Bolivia inició un cambio decisivo: dejó el sistema octal y adoptó el decimal. El boliviano pasó a dividirse en cien centavos. Las monedas mostraban el escudo nacional y nueve estrellas; en el reverso, ramas de laurel y olivo acompañaban el valor y el peso.
Las emisiones de la época de Mariano Melgarejo y la circulación de moneda feble alteraron el sistema durante varios años. Más tarde, la expansión del papel moneda, la caída internacional del precio de la plata y el aumento de los costos de producción modificaron profundamente la función de la ceca potosina.
En 1904 se adquirió maquinaria eléctrica que funcionó en Potosí entre 1909 y 1953. Las décadas posteriores incorporaron nuevas aleaciones, denominaciones y diseños, hasta las emisiones del Estado Plurinacional desde 2010.
Patrimonio de Potosí
La Casa Nacional de Moneda
La primera casa fue levantada entre 1572 y 1575 cerca de la actual plaza 10 de Noviembre. Funcionó durante 212 años y dio dimensión material a la expresión “vale un Potosí”.

La segunda casa se construyó entre 1759 y 1773. Ocupa 7.570 m², suma cerca de 15.000 m² construidos, cinco patios y alrededor de doscientos ambientes. Su escala revela la importancia internacional que tuvo la plata de Potosí.
La organización incluía tesorero, ensayador, fundidor, tallista y balanzario. Cada oficio aseguraba el peso, la ley del metal y la calidad del cuño. Hoy, el edificio permite leer esta historia no sólo a través de las monedas, sino también de máquinas, herramientas y espacios de trabajo.